
Take a walk on the wild side by Ángela Fernández González is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.
Mostrando entradas con la etiqueta diálogo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta diálogo. Mostrar todas las entradas
martes, 17 de abril de 2012
Hoy y siempre.
- Déjame pedirte una cosa.
- ¿Qué puedo darte que no lo haya hecho ya?
- Escúchame, probablemente sea lo más difícil que te haya pedido hasta ahora. Quiero que siempre me mires justo como lo haces ahora, de esa forma que nadie nunca antes lo ha hecho. Quiero que me beses como si fuera la primera y la última vez que eso ocurre. Quiero que nos riamos y que nadie entienda por qué. Quiero que me cuentes cada cosa que pasa por tu cabeza y que cuando yo lo haga, me escuches como si no hubiera ningún otro sonido en el mundo que no fuera mi voz. Quiero que me toques, a veces como si fuera a romperme en cualquier momento y otras como si fuera más dura que el acero. Quiero que cada vez que me abraces, de lo fuerte que lo hagas, pueda sentir tu corazón contra mi pecho.Quiero que aún cuando nos saquemos de quicio, a pesar del miedo a perdernos, sepamos que todo va a volver a estar bien. Realmente no pido nada que no estés haciendo ahora, sólo pido que siempre sea igual. Quiero que me quieras, todos los días.
- No tienes por qué pedirme eso, es imposible que no lo haga. Te quiero, hoy y siempre.
miércoles, 16 de febrero de 2011
Quién no arriesga, no gana
- Y ahora pienso, ¿qué hubiera pasado si no hubiera arriesgado? ¿Cómo podría vivir sin todo esto?
- No entiendo a qué te refieres...
- Verás, yo siempre había dicho que quién no arriesga no gana, pero mi experiencia me decía que todas las veces que había arriesgado había acabado con las manos vacías. Pero entonces llegaste tú, y cambiaste todo. Me salvaste, en todos los sentidos posibles. Es cómo si hubieras conseguido que volviera a nacer. Le diste vida a mi corazón. Me cogiste con fuerza la mano y me sentí valiente, capaz de cualquier cosa. No había nada que me detuviera. Fuera donde fuera, aunque no estuvieras allí, tu sonrisa siempre venía conmigo. Desde entonces, me molestaba cualquier roce que no fuera de tu piel y los caminos sobre tu cuerpo me parecían más interesantes cada vez que los recorría. Y así sigue siendo desde que te conocí.
domingo, 9 de enero de 2011
Lo supe.
- Lo supe, desde el primer momento en que te vi, lo supe...
- ¿Qué supiste?
- Que eras lo que necesitaba. Sólo tuve que ver esa sonrisa, esa forma de moverte... No sé, ni siquiera puedo explicarlo. Simplemente comprendí que eras lo que tanto tiempo había esperado sin saberlo. Al principio tenía miedo de que todo fuera un sueño, una ilusión que se hubiera pasado de la raya. Pero luego llegaron las ganas, las ganas que tenía de olerte, de tocarte, de quedarme un trocito de tu piel para tenerte siempre conmigo...Y entonces me di cuenta de que era real, de que existías y de que estabas conmigo, y de que era feliz...
viernes, 31 de diciembre de 2010
Pídeme lo que quieras.
- ¿Qué quieres que te regale para Navidad?
- ¿Cómo dices?
- Sí, un regalo. ¿Qué prefieres? Un reloj, unos pendientes, un libro... Pídeme lo que quieras.
- ¿Lo qué quiera?
- Sí, cualquier cosa que te haga feliz yo la conseguiré para ti, no importa lo cara o lo extraña que sea.
- Pues bien, de ser así pido tu olor en mi ropa cada día, desayunarme tus besos por las mañanas, leer todas tus cicatrices, descifrar las arrugas de tu frente, que sólo me vistan tus manos, que tu risa sea la banda sonora de cada uno de mis días, que tus dedos dibujen amaneceres sobre mi piel y que en cada uno de ellos, estemos juntos.
viernes, 24 de diciembre de 2010
Y con los ojos cerrados.
- ¿Recuerdas cuándo nos conocimos?
- Claro, no he olvidado ni un solo detalle... Tú estabas allí, enfrente de mi, tan perfecta, tan irreal, justo como ahora te veo... Y empezaste a hablar conmigo, sin ningún motivo especial. Y justo en ese momento lo supe. Supe que no ibas a ser "sólo" una persona más, supe que ibas a ser parte de mi. Te parecerá ridículo, pero sentí como si algo se encendiera, ¿sabes a lo qué me refiero? Es como si hubiera encontrado una razón para todo, de repente, fue como si mi vida encajara, como si te hubiera estado buscando durante toda mi existencia y no me hubiera dado cuenta de que no tenía que buscar, que tú misma me encontrarías...
- Yo también lo supe, supe que eras lo que me faltaba, supe que podía confiar en ti por encima de cualquier cosa. En ese preciso instante, justo cuándo me dijiste tu nombre, podría haber dado la vuelta al mundo contigo, sólo agarrada de tu mano...Y con los ojos cerrados.
domingo, 28 de noviembre de 2010
Volar.
- Si pudiera pedir algo, fuera lo que fuera, pediría poder volar...¿Sabes a lo que me refiero? Volar como un pájaro, no como un avión ni nada parecido. Como un pájaro...Ir corriendo hasta el borde del precipicio, saltar y planear, batir mis alas y subir hasta las nubes... Y tú...¿Tú que pedirías?
- Yo... Bueno, lo mío es más complicado...
- ¿Más complicado que ser capaz de volar como un pájaro?
- Sí, mucho más... Yo quisiera tener un pájaro, libre, sin jaula... Un pájaro que siempre tuviera abiertas las ventanas de mi casa, para que cuando le apeteciera salir, simplemente pudiera hacerlo, sin yo tener que darle mi permiso. Un pájaro que después de pasarse el día planeando sobre precipicios, volviera a su hogar, a mi hogar, conmigo.
- Vaya... Hay muchos pájaros en el mundo, seguro que encuentras alguno que cumpla esas condiciones.
- Ya, pero lo que yo quiero es que ese pájaro, seas tú...
jueves, 25 de noviembre de 2010
Buenos días.
- ¿Qué es lo que buscas? Explícamelo, porque te juro que por más que intento entenderte no lo consigo.
- Busco demasiado, pero no encuentro nada. Busco despertarme cada mañana y que en el primer segundo de mi día, ya encuentre algo que me haga sonreír, ¿entiendes? Una nota en la nevera con un corazón dibujado, el olor a besos sobre la almohada, un puñado de sueños aún enredados entre las sábanas... Abrir la ventana y oler la hierba recién cortada, que alguien no sólo te diga "buenos días", si no que realmente esté deseando que siempre los tengas. Tampoco creo que busque algo complicado, son cosas sencillas, pequeñas, pero la importancia de las cosas no se mide según su tamaño.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






